La concesionaria oficial New Holland, radicada en 9 de Julio, lleva más de dos décadas acompañando a productores y contratistas. Con un equipo de 30 personas, diez mecánicos y atención en el campo, la empresa busca reforzar su presencia en Carlos Casares, Pehuajó y toda su zona de influencia.

La maquinaria agrícola cambió de manera profunda en los últimos años y, detrás de cada tractor o cosechadora, existe hoy un importante componente tecnológico que requiere capacitación, asistencia y un servicio posventa cada vez más especializado.
En ese escenario se encuentra Ñire, concesionario oficial New Holland, una empresa que desde hace 21 años desarrolla su actividad en 9 de Julio y que mantiene desde hace tiempo una presencia comercial en Carlos Casares y la región.
Casares On Line visitó las instalaciones de la firma y dialogó con Francisco Riopedre, uno de sus responsables, quien explicó cómo trabajan, cuál es la importancia del servicio técnico y de qué manera la empresa acompaña al productor y al contratista cuando la maquinaria está trabajando en el campo.
Una relación que busca fortalecerse en la región

Riopedre destacó la importancia de comenzar una nueva etapa de trabajo junto a Casares On Line, con el objetivo de ampliar la comunicación y la presencia de Ñire en Carlos Casares y las localidades de la zona.
“Estamos muy contentos de empezar a trabajar con ustedes, con la gente de Casares On Line. Para nosotros es muy importante tener presencia también”, señaló.
La concesionaria cuenta con una amplia zona de influencia y, particularmente para Carlos Casares y Pehuajó, tiene asignado como vendedor a Facundo Fernández, quien desarrolla su tarea comercial en esos distritos.
La empresa comercializa toda la línea de maquinaria New Holland, incluyendo tractores, cosechadoras y equipos vinculados al trabajo de forraje y pasturas, pero su actividad no termina en la venta.
Uno de los puntos centrales de la estructura es el servicio posventa, tanto en materia de repuestos como de asistencia mecánica.
Cuando el taller va al campo
Para el productor agropecuario, una máquina detenida durante una campaña puede significar mucho más que una reparación.
En plena cosecha o siembra, el tiempo tiene un valor determinante. Mover un tractor o una cosechadora de gran porte hasta un taller tampoco es una tarea sencilla.
Por eso, desde Ñire explican que una parte fundamental de su trabajo consiste en llevar el servicio directamente al establecimiento rural.
“Las máquinas son grandes, los tractores son grandes y es complicado moverlos, transportarlos. Por eso nosotros estamos muy activos en nuestra zona de influencia y tratamos de estar rápidamente”, explicó Riopedre.
La concesionaria trabaja principalmente dentro de un radio que permite brindar una respuesta rápida, especialmente ante una urgencia durante la campaña.
El taller de la agencia queda reservado fundamentalmente para aquellas reparaciones más complejas que no pueden realizarse directamente en el campo.
Para esa tarea cuentan con un jefe de taller y un jefe de servicio, además de un equipo de diez mecánicos.
Tecnología para anticiparse a los problemas

La evolución de la maquinaria agrícola también modificó por completo la forma de prestar asistencia técnica.
Las máquinas actuales cuentan con sistemas electrónicos y de conectividad que permiten obtener información sobre su funcionamiento prácticamente en tiempo real.
En Ñire cuentan con una central de inteligencia desde donde reciben información de las máquinas conectadas.
“Sabemos si hay alguna con algún problema, casi antes de que nos avisen”, explicó Riopedre, quien remarcó que esta herramienta permite mejorar considerablemente los tiempos de respuesta.
La conectividad se transforma así en una herramienta más para el servicio posventa: permite detectar determinadas situaciones, analizar información y actuar antes de que un inconveniente termine convirtiéndose en una parada de mayor importancia.
Capacitación: una parte fundamental después de la venta
La incorporación de tecnología también exige que quienes operan las máquinas conozcan en profundidad sus funciones.

Por eso, en Ñire explicaron que cada unidad vendida cuenta con un proceso de capacitación personalizado.
El procedimiento comienza con lo que denominan “entrega digital”, que se realiza en la agencia y permite dar de alta al cliente, explicar el funcionamiento de la aplicación y las diferentes herramientas disponibles para monitorear el tractor o la maquinaria.
Luego llega la entrega técnica en el campo, donde se trabaja directamente con la unidad y sus operadores.
En el caso de una cosechadora, esa capacitación puede extenderse durante dos o tres días, dependiendo de la experiencia del operador y de la complejidad de la máquina.
“Nos tomamos el tiempo que sea necesario. La máquina tiene que funcionar bien y la capacitación tiene que ser personalizada”, sostuvo Riopedre.
La capacitación no termina allí. La empresa también cuenta con técnicos denominados “multiplicadores”, preparados para capacitar a otros técnicos y a clientes.
De hecho, recientemente las instalaciones de Ñire fueron sede de un curso sobre la línea T7 que se extendió durante 15 días y contó con la participación de personas provenientes de Chile y Paraguay.
El operador también forma parte del servicio
En una actividad donde muchas veces los equipos cambian de operador, la capacitación vuelve a ocupar un lugar central.
Desde Ñire explicaron que cuando ingresa un nuevo trabajador o cambia el personal encargado de manejar una máquina, los técnicos pueden regresar al establecimiento para volver a capacitarlo.
El objetivo es que el equipo pueda ser utilizado correctamente y aprovechar todas las prestaciones tecnológicas que ofrece.
“Muchas veces pasa que cambia de operario o se toma un operario nuevo y se vuelve a ir al campo”, explicó Riopedre.
La CR-11, una máquina que marcó un hito

Durante la recorrida también surgió uno de los lanzamientos más importantes de New Holland en los últimos tiempos: la CR-11, una cosechadora de enormes dimensiones presentada en Expoagro.
La particularidad para Ñire es que una de las primeras unidades fue adquirida por clientes de la zona, vinculados históricamente con la concesionaria.
Aunque la máquina actualmente trabaja en el norte del país y su atención se encuentra a cargo de una concesionaria más cercana debido a la distancia —Riopedre mencionó unos 1.800 kilómetros—, para la empresa representa un motivo de orgullo que haya sido adquirida por clientes de su zona.
“Es un orgullo que haya sido comprada por gente de acá de la zona, que son clientes nuestros”, destacó.
En la zona de influencia más cercana de Ñire, en cambio, las unidades de las líneas CR-6 y CR-7, además de tractores de doble tracción, son algunas de las máquinas que tienen mayor presencia.
Una estructura que va más allá de la venta
La recorrida por la concesionaria permite dimensionar que Ñire es mucho más que un lugar donde se comercializan tractores y cosechadoras.
La empresa cuenta con sectores específicos para repuestos, administración de posventa, taller, depósito, lavadero y armado y desarmado de componentes.
En el taller se realizan reparaciones de distinta complejidad, mientras que en otros sectores se trabaja con motores, cajas y diferentes componentes que requieren desarme, reparación y posterior armado.
La organización del trabajo incluye además un sistema de seguimiento de las reparaciones y órdenes de servicio, permitiendo conocer qué trabajos están pendientes y cuáles dependen de repuestos, presupuestos o tareas complementarias.
La atención de la agencia se desarrolla de manera corrida desde las 8 de la mañana hasta las 18.30, mientras que los servicios de campo pueden extenderse de acuerdo con las necesidades de cada trabajo.
Además, la empresa mantiene disponibles los teléfonos de contacto para situaciones que requieren atención fuera del horario habitual.
30 empleados directos y una amplia red de trabajo

Actualmente Ñire cuenta con 30 empleados directos, a los que se suma una importante cantidad de personas y empresas que trabajan indirectamente vinculadas a la actividad.
Tornerías, pintura y distintos servicios especializados forman parte de una red necesaria para mantener en funcionamiento una maquinaria agrícola que, cada vez más, combina mecánica, electrónica, informática y conectividad.
La empresa tiene además un equipo comercial de aproximadamente siete personas, encabezado en esa área por el padre de Francisco Riopedre, quien se desempeña como gerente comercial.
La posventa como clave para permanecer
Con 21 años de trayectoria como concesionario oficial New Holland en 9 de Julio, desde Ñire consideran que la experiencia les dejó una conclusión clara: la relación con el cliente no termina cuando se entrega una máquina.
Al contrario, es allí cuando comienza una etapa fundamental.
“Nosotros siempre decimos que el servicio y la posventa es todo, porque es lo que te permite perdurar en el tiempo”, resumió Riopedre.
Ese concepto es el que la firma busca profundizar ahora en su vínculo con Carlos Casares, Pehuajó y la región: maquinaria, tecnología, repuestos, capacitación y, fundamentalmente, respuesta cuando el productor necesita que su equipo vuelva a trabajar.


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